domingo, 5 de julio de 2026

Glucómetros

Los glucómetros portátiles han supuesto un notable avance en el autocontrol de los valores de glucemia en pacientes diabéticos.

Sin embargo, el hecho de que se utilicen para la determinación de la glucemia en sangre completa puede originar discrepancias con los valores obtenidos en los laboratorios convencionales donde se analizan los valores de la glucosa plasmática.

Estas discrepancias pueden verse incrementadas en situaciones de anemia (hematocrito bajo), que tendería a elevar los resultados de glucemia o de poliglobulia (hematocrito elevado), lo que originaría el efecto contrario.

La Clínica y el Laboratorio - Bacells, 22a edición

Trigliceridos

La prueba de triglicéridos es un análisis de sangre que mide el nivel de este tipo de grasa para evaluar el riesgo de enfermedades cardíacas. Requiere un ayuno estricto de 9 a 12 horas previos a la extracción. Un nivel saludable es menor a 150 mg/dL. [1, 2, 3]

Este examen forma parte rutinaria del perfil lipídico (que también mide el colesterol) y su procedimiento principal incluye: [1]
  • Preparación: Evitar el consumo de alcohol por 24 horas y no ingerir alimentos ni bebidas (excepto agua) durante el ayuno. Tampoco se debe fumar ni hacer ejercicio intenso antes de la prueba. [1, 2]
  • Toma de muestra: Un profesional de la salud extrae sangre de una vena, generalmente del brazo. [1]
  • Valores de referencia en adultos:
    • Normal: menos de 150 mg/dL
    • Límite: 150 a 199 mg/dL
    • Alto: 200 a 499 mg/dL
    • Muy alto: 500 mg/dL o más [1, 2]

La concentración normal en ayunas es inferior a 150 mg/dl.

Su concentración aumenta notablemente tras las comidas, por lo que es muy importante obtener el espécimen tras un ayuno de varias horas.

También puede variar de un día para otro, por lo que cambios moderados de la concentración no se consideran significativos.

Hipertrigliceridemia caracterizada por valores superiores a 150 mg/dl

La Clínica y el Laboratorio - Bacells, 22a edición

Química Seca

La tecnología de química seca tiene sus inicios en los años 70’s.

En 1976 ya se tenían algunos avances pero fue hasta 1978 cuando realmente se hizo la introducción de esta tecnología.

Actualmente se cuenta con un analizador automatizado que utiliza la tecnología de química seca, el cual emplea un sistema de multicapas en un soporte de plástico.

Este contiene todos los reactivos necesarios para analizar la muestra, utilizando 10 µL de suero, plasma, líquido cefalorraquídeo u orina, la cual es aplicada a una lámina o “slide” que contiene reactivos que permiten la detección y cuantificación del analito en estudio.

Existen diferentes tipos de “slide”, dependiendo del tipo de análisis por realizar:

Colorimétricas la cual hace una determinación de punto final, ya que hace la medición una vez terminada la reacción, ejemplo: glucosa, ácido úrico, colesterol.

Enzimáticas, se llevan a cabo varias lecturas durante el curso de la reacción, ejemplo: lactato deshidrogenasa, amilasa, lipasa.

En ambas la concentración del analito se cuantifica a través de una medición espectrofotométrica.

Potenciométricas, mide el diferencial de potencial entre la muestra y el fluido de referencia, por medio de un electrodo de ion selectivo. Permite medir la concentración de electrolitos.


Un “slide” típico consta de cuatro capas y se clasifican de acuerdo a la función que cumplan:

Capa difusora: es una capa porosa que permite distribuir uniformemente la muestra además de funcionar como filtro, ya que no deja pasar moléculas como proteínas, lípidos, hemoglobina, o bilirrubina. Sirve también como pantalla para la reflexión de la luz.

Capa de reacción: contiene sustancias que pueden ser enzimas o cualquier sustancia química, que se encuentra en condiciones muy controladas que intervienen en la reacción.

Capa indicadora: contiene el colorante para formar un complejo colorido, que será proporcional a la concentración del analito, la cual se cuantifica por espectrofotometría de reflexión.

Capa de soporte: es la base de la laminilla donde están depositadas las demás capas. Está fabricada con un material de plástico transparente que permite que pase la luz para que la reacción pueda ser medida.

La tecnología de química seca tiene varias ventajas: 

Excelente precisión y exactitud, el control de calidad, se corre una vez al día, la calibración es estable por seis meses o cada cambio de lote, utiliza 10µL de muestra por prueba y cada muestra usa una punta diferente disminuyendo el peligro de contaminación. 

El equipo es sencillo de utilizar, la manipulación de la muestra se reduce a colocar el líquido por analizar en el equipo, y programar los análisis deseados.

http://www.bioacademia.com.mx/miembros/tecnologia/0009.html