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viernes, 15 de mayo de 2026

Inmunohematología

La inmunohematología es una subespecialidad de la hematología y la inmunología que estudia las reacciones antígeno-anticuerpo en la sangre. Su objetivo principal es garantizar la compatibilidad sanguínea en procesos de medicina transfusional y trasplantes, y prevenir enfermedades como la enfermedad hemolítica del recién nacido.

Conceptos Clave

Sistemas de Grupo Sanguíneo: Identifica los antígenos en la superficie de los glóbulos rojos (los más importantes son el Sistema ABO y el Sistema Rh).

Anticuerpos: Proteínas en el plasma sanguíneo que reaccionan ante antígenos extraños.

Pruebas de Compatibilidad: Estudios serológicos y moleculares realizados en bancos de sangre.

Pruebas de Laboratorio Comunes

Prueba de Coombs (Antiglobulina): Detecta anticuerpos o proteínas del complemento adheridas a los glóbulos rojos.

Tipificación ABO/Rh: Determina el grupo sanguíneo.

Pruebas Cruzadas: Enfrenta la sangre del donante con la del receptor para asegurar que no haya rechazo previo a una transfusión.

Aplicaciones Clínicas

Seguridad Transfusional: Permite seleccionar hemoderivados (glóbulos rojos, plaquetas, plasma) seguros y compatibles para pacientes.

Atención Materno-Infantil: Evalúa la incompatibilidad Rh entre la madre y el feto para evitar la isoinmunización y la anemia fetal.

Diagnóstico de Anemias: Ayuda a identificar anemias hemolíticas autoinmunes (cuando el cuerpo destruye por error sus propios glóbulos rojos).

Trasplantes: Vital en la selección de órganos o tejidos para minimizar el riesgo de rechazo inmunológico

martes, 2 de mayo de 2017

Prueba de Coombs

La prueba de Coombs sirve para detectar la existencia de anticuerpos frente a algún antígeno eritrocitario mediante la adición de suero antiglobulina humana o anticomplemento.

Coombs directa

La prueba de Coombs directa detecta anticuerpos unidos a los hematíes del paciente (sensibilización en el propio organismo), y es positiva en anemias hemolíticas autoinmunes, anemias hemolíticas inducidas por fármacos, hematíes fetales en la enfermedad hemolítica del recién nacido o hematíes transfundidos en reacciones transfusionales de naturaleza inmune.

Procedimiento de la Prueba antiglobulina directa

Se emplea para demostrar la absorción “in vivo” de IgG y/o fracciones del complemento en la superficie de los glóbulos rojos.

1) Preparar una suspensión de glóbulos rojos a probar en PBS al 3%.

2) En un tubo de hemólisis colocar 1 gota de esta suspensión.

3) Lavar los glóbulos 3 veces con PBS. Asegurarse de remover la mayor cantidad posible de solución salina al final de cada lavado, de manera de obtener un botón celular “seco”. Descartar completamente el sobrenadante luego del último lavado.

4) Agregar 2 gotas de Suero Anti-humano (poliespecífico) al botón de células.

Mezclar perfectamente y centrifugar durante 15 segundos a 1.000 g.

5) Agitar suavemente el tubo a fin de deshacer el botón celular y observar macroscópicamente. La observación puede facilitarse si se emplea una fuente de luz difusa.

Tener en cuenta que agitaciones demasiado vigorosas pueden dar lugar a lecturas negativas de un aglutinado débil (falso negativo).

6) Los resultados negativos deben confirmarse por adición de glóbulos rojos sensibilizados con IgG débiles (Control de Coombs).

Coombs indirecta

La prueba de Coombs indirecta detecta anticuerpos libres en el suero del paciente (se provoca la sensibilización in vitro de hematíes y posteriormente se añade la antiglobulina).

Estos anticuerpos pueden surgir como consecuencia de la transfusión de sangre no compatible para el antígeno Rh (anticuerpos anti-D) u otros antígenos eritrocitarios, o cuando existe comunicación hemática materno-fetal durante la gestación o el parto cuando la madre es Rh — y el feto Rh+.

Procedimiento de la prueba antiglobulina indirecta (en solución fisiológica de baja fuerza iónica).

El empleo de esta solución permite reducir el tiempo de incubación a 15 minutos.

Los glóbulos rojos deben lavarse 2 veces con PBS y una vez con LISS.

Finalmente preparar con esta solución una suspensión de glóbulos rojos al 3%.

1) Colocar en un tubo de hemólisis 1 gota de suero a probar.

2) Agregar 1 gota de glóbulos rojos a probar al 3% en LISS.

3) Mezclar e incubar a 37°C durante 15 minutos en baño de agua.

4) Lavar los glóbulos 3 veces con PBS. Asegurarse de remover la mayor cantidad posible de solución salina al final de cada lavado, de manera de obtener un botón celular “seco”. Descartar completamente el sobrenadante luego del último lavado.

5) Agregar 2 gotas de Suero Anti-humano (poliespecífico) al botón de células. Mezclar perfectamente y centrifugar durante 15 segundos a 1.000 g.

6) Agitar suavemente el tubo a fin de deshacer el botón celular y observar macroscópicamente. La observación puede si se emplea una fuente de luz difusa.

Tener en cuenta que agitaciones demasiado vigorosas pueden dar lugar a lecturas negativas de un aglutinado débil (falso negativo).
7) Los resultados negativos deben confirmarse por adición de glóbulos rojos sensibilizados con IgG débiles (Control de Coombs).

Interpretación de los resultados

La observación de aglutinación (con cualquiera de las técnicas empleadas) en presencia del Suero Anti-humano (poliespecífico) indica la presencia de IgG o componentes del complemento en la membrana del glóbulo rojo; la reacción es positiva.

Si no se observa aglutinación, la reacción es negativa.

*Buffer fosfato (PBS) pH 7,0 ± 0,2.
**Solución fisiológica de baja fuerza iónica (LISS).

La Clínica y el Laboratorio - Bacells, 22a edición
Inserto Wienner Lab.

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