Dientamoeba fragilis es un parásito microscópico que vive en el tracto gastrointestinal humano. Aunque generalmente se aloja en el intestino grueso sin causar estragos, puede provocar diarrea, dolor abdominal, fatiga y náuseas. Su diagnóstico se realiza mediante análisis de heces o pruebas de PCR. [1, 2, 3, 4, 5]
Naturaleza: Es un protozoo unicelular. Taxonómicamente está emparentado con los flagelados (como Trichomonas), aunque carece de flagelos externos para moverse.
Forma: Solo se encuentra en estado de trofozoíto (activo y móvil) en las heces humanas, a menudo con dos núcleos. [1, 2, 3, 4]
Contagio y Transmisión
Vía: Se transmite por la vía fecal-oral. Esto significa que ocurre al ingerir alimentos, agua o tocarse la boca después de entrar en contacto con superficies contaminadas por heces infectadas.[1, 2]
Portadores: Se sospecha que los cerdos pueden ser reservorios naturales, facilitando la transmisión zoonótica. Sin embargo, la vía exacta y cómo sobrevive fuera del cuerpo siguen siendo objeto de investigación.
Síntomas comunes
Gastrointestinales: Dolor o calambres abdominales, diarrea (que puede ser crónica), gases y náuseas.
Otros: Puede causar fatiga, pérdida de peso y, en ciertos casos, elevar el nivel de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco) en la sangre.
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