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viernes, 19 de junio de 2026

Acanthamoeba sp.

Acanthamoeba es un género de protozoos ameboides, uno de los protistas más comunes del suelo y también frecuentes en agua dulce y otros hábitats. 

Las células son pequeñas, usualmente de 15 a 35 μm de longitud y de forma oval o triangular cuando se mueven. 

Los seudópodos forman un claro lóbulo semiesférico en la parte anterior y tiene varias extensiones filosas cortas a los lados del cuerpo. Esto le da una apariencia espinosa, a la cual se refiere el nombre Acanthamoeba

Los quistes son comunes y las distintas especies de Acanthamoeba se distinguen principalmente por la forma de los quistes. Muchas especies son amebas de vida libre, pero algunas son oportunistas que pueden causar infecciones en seres humanos y otros animales.

https://es.wikipedia.org/wiki/Acanthamoeba

 

Chilomastix mesnili

Chilomastix mesnili es un protozoo flagelado que habita en el tracto digestivo de los seres humanos y otros primates. Se considera un organismo comensal y no patógeno, lo que significa que vive en el intestino sin causar daño o enfermedad directa al hospedador. Su hallazgo en un examen coprológico es principalmente un indicador de contaminación fecal de agua o alimentos.[1, 2, 3, 4, 5]
Morfología y Ciclo de Vida

Este microorganismo presenta dos formas biológicas bien diferenciadas durante su ciclo vital: [1]

Trofozoíto (Forma móvil): Tiene una forma piriforme (de pera), mide entre 6 y 24 µm de longitud y posee de 3 a 4 flagelos anteriores que le confieren un movimiento rotatorio característico. Muestra un surco espiral longitudinal a lo largo de su cuerpo. [1, 2]

Quiste (Forma de resistencia): Es la forma infectante. Posee una morfología típica en forma de limón o pera con una pequeña protuberancia hialina en uno de sus extremos. Su tamaño oscila entre las 6 y 10 µm y posee un solo núcleo. [1, 2, 3]

Transmisión y Diagnóstico

Mecanismo de transmisión: Se adquiere por vía fecal-oral mediante la ingesta de quistes presentes en agua, manos o alimentos contaminados con materia fecal. [1, 2, 3]

Diagnóstico de laboratorio: Se detecta a través de un examen coproparasitoscópico. En heces líquidas es más común observar los trofozoítos móviles, mientras que en heces formadas se identifican principalmente los quistes en forma de limón.[1, 2]

Importancia clínica: Dado que comparte la misma vía de transmisión que parásitos patógenos como Giardia lamblia o Entamoeba histolytica, su presencia alerta al médico sobre la necesidad de descartar otras infecciones intestinales concurrentes. [1, 2]
Tratamiento

Al ser un organismo inocuo y comensal, no requiere de un tratamiento médico específico o farmacológico. La intervención médica generalmente se enfoca en mejorar las medidas de higiene personal y el saneamiento del agua de consumo para evitar reinfecciones o la transmisión de patógenos reales. [1, 2, 3]

 


 

Blastocystis hominis

Blastocystis (comúnmente llamado Blastocystis hominis) es un parásito microscópico que habita en el tracto gastrointestinal humano y animal. Se transmite por consumir agua o alimentos contaminados con materia fecal. Aunque muchas personas son portadoras asintomáticas, puede causar diarrea, dolor abdominal e hinchazón. [1, 2, 3]
Es un protozoario muy común a nivel mundial.
Durante mucho tiempo se consideró inofensivo, pero actualmente se reconoce que algunas de sus cepas pueden ser patógenas.
Habita naturalmente en el intestino de humanos y una amplia variedad de animales (incluyendo ganado y mascotas). [1, 2, 3, 4, 5]


jueves, 18 de junio de 2026

Dientamoeba fragilis

Dientamoeba fragilis es un parásito microscópico que vive en el tracto gastrointestinal humano. Aunque generalmente se aloja en el intestino grueso sin causar estragos, puede provocar diarrea, dolor abdominal, fatiga y náuseas. Su diagnóstico se realiza mediante análisis de heces o pruebas de PCR. [1, 2, 3, 4, 5]
Naturaleza: Es un protozoo unicelular. Taxonómicamente está emparentado con los flagelados (como Trichomonas), aunque carece de flagelos externos para moverse.
Forma: Solo se encuentra en estado de trofozoíto (activo y móvil) en las heces humanas, a menudo con dos núcleos. [1, 2, 3, 4]
Contagio y Transmisión
Vía: Se transmite por la vía fecal-oral. Esto significa que ocurre al ingerir alimentos, agua o tocarse la boca después de entrar en contacto con superficies contaminadas por heces infectadas.[1, 2]
Portadores: Se sospecha que los cerdos pueden ser reservorios naturales, facilitando la transmisión zoonótica. Sin embargo, la vía exacta y cómo sobrevive fuera del cuerpo siguen siendo objeto de investigación.

Síntomas comunes

Gastrointestinales: Dolor o calambres abdominales, diarrea (que puede ser crónica), gases y náuseas.

Otros: Puede causar fatiga, pérdida de peso y, en ciertos casos, elevar el nivel de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco) en la sangre.

Muchas personas son asintomáticas.[1, 2, 3, 4, 5]
Tratamiento

Cuando se diagnostica y causa síntomas, los médicos suelen recetar medicamentos antiparasitarios o antibióticos intestinales específicos. Los más utilizados incluyen: [1, 2]

Yodoquinol: Suele ser el fármaco de elección.

Paromomicina o Metronidazol.

 

Entamoeba gingivalis

Entamoeba gingivalis es un protozoo ameboide que habita exclusivamente en la cavidad bucal humana y de algunos animales, localizándose principalmente en las encías, la placa dental y las bolsas periodontales. Fue la primera ameba parásita descrita en seres humanos. Aunque tradicionalmente se le ha catalogado como un organismo comensal no patógeno, estudios recientes sugieren que podría actuar como un patógeno oportunista implicado en el avance de enfermedades en las encías. [1, 2, 3, 4, 5]
Características Principales
Falta de quiste: A diferencia de otras amebas (como Entamoeba histolytica), solo existe en su forma activa de trofozoíto. No produce quistes para sobrevivir en el ambiente exterior.[1, 2]
Morfología: Mide entre 5 y 35 micrómetros. Se desplaza rápidamente mediante pseudópodos (prolongaciones de su célula). [1, 2]
Alimentación: Tiene una alta capacidad de fagocitosis. Se alimenta de bacterias, células de descamación de las encías, restos de comida y glóbulos blancos. [1, 2, 3, 4]

 

Endolimax nana



 

Entamoeba hartmmani

Entamoeba histolytica





 

Entamoeba polecki

 


 

miércoles, 17 de junio de 2026

Giardia lamblia

Giardia lamblia (también llamada Giardia intestinalis o Giardia duodenalis) es un parásito microscópico unicelular (protozoo) que se aloja en el intestino delgado de los seres humanos y otros mamíferos, causando una infección intestinal conocida como giardiasis. [1]

Transmisión y Causas

El parásito se propaga mediante la vía fecal-oral a través de dos etapas en su ciclo de vida: los trofozoítos (que viven activamente en el intestino) y los quistes (la forma inactiva y resistente que se expulsa en las heces). 

La infección se adquiere principalmente por: [1, 2]

Agua contaminada: Beber agua no potable, de pozos, arroyos o piscinas mal cloradas.

Alimentos contaminados: Comer frutas o verduras lavadas con agua infectada o alimentos mal cocinados.

Contacto persona a persona: Transmisión directa por manos sucias, común en guarderías y entornos con higiene deficiente.[1, 2, 3, 4, 5]




 

Iodamoeba butschlii

Iodamoeba bütschlii es un protozoario amebiano no patógeno que vive como comensal en el intestino grueso de los seres humanos, otros primates y cerdos. Dado que no causa daño ni produce enfermedades de forma directa, su presencia en estudios médicos no requiere tratamiento; sin embargo, funciona como un marcador clínico de contaminación fecal de agua y alimentos. [1, 2, 3, 4]

Características biológicas principales

Transmisión: Se adquiere por vía oral-fecal a través de la ingesta de agua o alimentos contaminados con quistes maduros del parásito.

Distribución: Es de distribución mundial y su prevalencia se asocia a zonas con deficiencias en las condiciones higiénico-sanitarias.

Alimentación: Se nutre principalmente del contenido intestinal, incluyendo bacterias, levaduras y restos celulares.[1, 2, 3, 4, 5]

Estadios morfológicos

Trofozoíto (Fase móvil e infecciosa activa):Mide entre 6 y 25 µm.

Posee un único núcleo con un cariosoma grande y central.

Carece de cromatina periférica en su membrana nuclear.

Su citoplasma es granular grueso, vacuolado y con un movimiento lento no progresivo.[1, 2, 3]

Quiste (Fase de resistencia y transmisión):Mide entre 6 y 15 µm, con formas ovoides, esféricas o irregulares.

Su rasgo más distintivo es una gran vacuola de glucógeno en el citoplasma.

Al teñirse con lugol en el laboratorio, esta vacuola absorbe el yodo y toma un color café oscuro muy característico, lo que da origen al nombre del género (Iodamoeba). [1, 2, 3, 4]

Importancia médica y diagnóstico

El diagnóstico se realiza mediante un análisis coproparasitológico directo o frotis teñidos al microscopio. Cuando un paciente resulta positivo para Iodamoeba bütschlii, los profesionales de la salud lo interpretan como una alerta sanitaria. Esto revela que el paciente ha estado expuesto a excretas humanas o animales, incrementando la probabilidad de que también coexistan otros parásitos que sí son patógenos, tales como Entamoeba histolytica o Giardia lamblia. [1, 2, 3, 4]



Toxoplasma gondii

 

 

Trypanosoma cruzi




   

martes, 14 de octubre de 2025

Entamoeba coli

Imagen 1

Los quistes de Entamoeba coli son la forma de resistencia del protozoo en el medio ambiente. A diferencia de Entamoeba histolytica (que es patógena), Entamoeba coli es un parásito comensal inofensivo. Su presencia en análisis de heces solo indica que has consumido agua o alimentos contaminados con materia fecal y no requiere tratamiento farmacológico. [1, 2, 3, 4, 5]

Aspectos clave sobre Entamoeba coli

No causa enfermedad: Habita en el intestino grueso de forma natural sin producir síntomas. Indicador ambiental: Sirve como señal de que existe contaminación fecal en el entorno o en los alimentos que consumes.

Diagnóstico visual: En un Análisis de heces (examen de laboratorio para huevos y parásitos), se identifica al microscopio porque sus quistes maduros tienen hasta 8 núcleos (a diferencia de la patógena que solo tiene 4). [1, 2, 3, 4, 5]

Imagen 1.Atlas de parasitología. Myriam Consuelo López 2ed


https://www.tiktok.com/@feermadrigalm/video/7455840250464587014


martes, 6 de mayo de 2025

Cystoisospora belli (antes Isospora belli)


Cystoisospora belli es un protozoo coccidio intracelular obligado cuyo estadio diagnóstico y forma infectante es el ooquiste. Sus características morfológicas principales se dividen en dos fases:
 [1, 2, 3]
Forma Inmadura (recién excretada en heces):Forma y tamaño: Elipsoidal u ovoide (en forma de huso o "suela de zapato"). Mide entre 25 - 30 μm de longitud por 10 - 15 μm de ancho.
Estructura: Posee una pared transparente, lisa y de doble capa. En su interior contiene una masa esférica o granular llamada esporoblasto (ocasionalmente dos). [1, 2, 3, 4, 5, 6]
Forma Madura (fase infectante en el ambiente):Estructura interna: El esporoblasto se divide, formando dos esporoquistes.
Contenido: Dentro de cada esporoquiste se desarrollan cuatro esporozoítos alargados o curvos (ocho en total por ooquiste).
Particularidad: Carece de cuerpo de Stieda (estructura típica en otros coccidios) y presenta autofluorescencia bajo microscopía UV. [1, 2, 3, 4]
Imagen. https://es.wikipedia.org/wiki/Cystoisospora_belli

domingo, 13 de abril de 2025

Trichomonas hominis (Pentatrichomonas hominis)

Las tricomonas humanas y su patogenicidad 

Existen cuatro especies de tricomonas que afectan a los humanos, tradicionalmente vistas con distinto potencial patógeno:

  • Trichomonas vaginalis: Reconocida como potencialmente patógena.

  • Dientamoeba fragilis: Vinculada a síntomas gastrointestinales y al síndrome del intestino irritable (SII).

  • Trichomonas tenax: Relacionada con la periodontitis debido a la síntesis de enzimas que dañan el tejido bucal.

  • Pentatrichomonas hominis: Aunque antes se consideraba un simple comensal del tracto gastrointestinal (TGI), hoy se reconoce como un parásito causante de diarrea con potencial zoonótico.

2. Características, transmisión y epidemiología de P. hominis

  • Morfología y transmisión: No posee forma quística; solo existe como trofozoíto. A pesar de la fragilidad de esta forma en el medio ambiente, se transmite por vía fecal-oral mediante su ingesta directa.

  • Reservorios animales: Se encuentra en perros (con altas tasas de prevalencia), gatos, cerdos, ganado vacuno y cabras, registrándose una mayor presencia en mascotas que presentan diarrea. En ratas, se ha demostrado su patogenicidad tras procesos de inmunosupresión o esplenectomía.

  • Impacto en humanos: Se asocia a trastornos gastrointestinales y SII. En niños, la infección crónica puede derivar en problemas nutricionales. También se ha detectado su presencia en pacientes con cáncer, artritis reumatoide y lupus eritematoso sistémico.

3. Métodos de diagnóstico de P. hominis

  • Examen microscópico directo y frotis teñidos: Los frotis permanentes a partir de cultivos ofrecen una identificación morfológica clara, aunque el retraso en el procesamiento puede generar falsos negativos debido a la fragilidad del trofozoíto.

  • Cultivo fecal: No es un organismo exigente; puede crecer en diversos medios (como la solución de Ringer con suero de caballo, la solución salina balanceada de Hanks, el medio Pham y el medio de Jones). Requiere un procesamiento rápido.

  • Técnicas moleculares: Son fundamentales para la diferenciación específica, permitiendo distinguir a P. hominis de otras tricomonas animales (como T. gallinae o T. foetus) en muestras fecales.

4. Objetivo del estudio Ante la falta de datos epidemiológicos sobre este parásito en Egipto, el estudio propuesto busca determinar la prevalencia de P. hominis en niños egipcios, así como su asociación clínica y parasitológica con otras infecciones intestinales.

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9458831/ 







martes, 11 de abril de 2017

Leishmania

La leishmaniasis es una enfermedad infecciosa causada por un parásito protozoo y transmitida por la picadura de insectos flebótomos (mosquitos pequeños) infectados. Se presenta principalmente en tres formas: cutánea (úlceras en la piel), mucocutánea (destrucción de mucosas) y visceral (infección grave de órganos internos, que puede ser mortal). [1, 2, 3]

Tipos de Leishmaniasis

Cutánea: Es la forma más frecuente. Provoca úlceras cutáneas que suelen ser indoloras pero dejan cicatrices de por vida. [1, 2, 3, 4, 5]

Mucocutánea: Inicia con lesiones en la piel que se extienden y pueden destruir parcial o totalmente las membranas mucosas de la nariz, boca y garganta. [1]

Visceral: Es la forma más grave y potencialmente mortal si no se trata a tiempo. Afecta órganos vitales como el hígado, el bazo y la médula ósea, causando fiebre, pérdida de peso y anemia. [1, 2, 3, 4, 5]

Transmisión y Prevención

Vector: Se transmite exclusivamente por la picadura de insectos hembra del género Phlebotomus (en el Viejo Mundo) o Lutzomyia (en las Américas), comúnmente conocidos como "chitras", "palomillas" o "flebótomos". [1]

Zonas endémicas: Es endémica en áreas tropicales, subtropicales y partes del sur de Europa. [1]

Prevención: Para evitar la picadura, se recomienda el uso de repelentes (con DEET), dormir bajo mosquiteros tratados con insecticida y usar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo. [1, 2, 3, 4, 5]

Diagnóstico y Tratamiento

Diagnóstico: Generalmente se confirma mediante la observación directa del parásito en muestras de tejido de la lesión (frotis) o a través de pruebas serológicas y moleculares. (PCR). [1]

Tratamiento: El tratamiento depende del tipo de leishmaniasis y del parásito específico, e incluye medicamentos antiparasitarios como la miltefosina (oral) o compuestos antimoniales y anfotericina liposomal (intravenosos). [1, 2]